La tarima flotante está de moda. Desde hace 20 años su uso se ha extendido en multitud de hogares. De hecho, es una de las opciones más demandas por nuestros clientes a la hora de plantear su obra o reforma. Por ello, desde Reformas Melchor, empresa de reformas en Sevilla, queremos hablar sobre las distintas posibilidades que ofrece este material para la decoración del interior de nuestra vivienda.

Pese a su popularidad, hay un importante desconocimiento sobre los tipos de suelos de madera o laminados sintéticos (no son lo mismo), así como sus ventajas e inconvenientes. Así, pocos son los que conocen que estos suelos se clasifican en distintos niveles según su resistencia a la abrasión, siendo los más instalados los de las categorías AC3, AC4 Y AC5, aunque existen más variedades.

¿Por qué se llama tarima “flotante”?

Bajo la denominación de tarima flotante se agrupan todos aquellos suelos fabricados en madera, derivados de ella o materiales sintéticos, que ofrecen una apariencia semejante a este material. Se llaman “flotantes” porque las láminas son colocadas por encima de la solería existente, dejando una pequeña capa sobre ella que es rellenada con materiales aislantes, lo que contribuye también a reducir el sonido, por ejemplo, de pisadas. Con este tipo de instalación, además, se evita retirar el antiguo suelo, con el ahorro de obras y molestias que ello conlleva. Incluso, al llevarse su colocación por sistema de clic, se evita el uso de adhesivos o puntillas. Eso sí, para que el resultado sea óptimo, hay que procurar que toda la superficie donde se va a colocar sea uniforme de manera que no existan irregularidades superiores a un centímetro.

Actualmente, en el mercado existen tres tipos de tarima flotante, según sea su composición y el acabado de su última capa (madera noble o de material sintético).

tarima flotante

Proceso de colocación de tarima flotante

Tarima flotante sintética o laminado

Se trata de aquella constituida por varias capas de derivados de madera, de ahí su nombre. Su última capa es un compuesto sintético formado por resinas que contienen un dibujo impreso, bien de apariencia de madera o bien de cualquier otro motivo decorativo. Su grosor varía de 6 a 12 milímetros, aunque también existen medidas especiales.

En el mercado hay multitud de modelos de este tipo clasificados por estilos, formatos y colores. De hecho, se pueden encontrar casi imitaciones de todas las maderas. Otra de sus mayores ventajas es que estos suelos son más resistentes que los de madera tanto a arañazos como a pisadas. No obstante, los de alta gama pueden llegar a resistir incluso quemaduras de cigarros, por lo que son muy recomendados para lugares de ocio como bares o discotecas.

Existen cinco categorías, contando todas ellas con diversas propiedades: AC1, AC2, AC3 (recomendadas para uso doméstico), AC4 (para locales comerciales) y AC5 (para bares, restaurantes…). En nuestras reformas en Sevilla, las más colocadas son estas tres últimas.

Por el contrario, sus grandes desventajas son la debilidad de sus uniones (por lo que resulta fundamental que la superficie sobre la que se colocan esté homogénea), la desaparición de recambios en el mercado al cabo de los años (los modelos se van renovando con el paso del tiempo) o la dificultad de reparación en caso de astillado (con masilla o la sustitución de toda la pieza).

Tarima de madera multicapa

Como su propio nombre indica, son aquellas formadas por distintas capas.

La primera capa se trata de una base de estabilización, generalmente fabricada en bambú. Sobre ella, una capa de madera barata pero resistente (como el pino, abeto, etc.) y por último, una capa superior de madera noble con tratamiento protector (generalmente, unas siete manos de barniz). Al ser su última capa madera natural, su mantenimiento se realiza por acuchillado, o lo que es lo mismo, a través de su lijado y barnizado.

Entre sus ventajas, destaca el hecho de contar con el mismo acabado que el parquet, pero contar con mayor estabilidad ante posibles deformaciones de sus piezas, las cuales son engarzadas mediante anclaje tipo clic.

Entre sus desventajas está también la debilidad en sus uniones, aunque su reparación, en caso de resultar necesaria, es más sencilla que en el tipo anterior. De igual modo, al ser su capa de madera natural, su acuchillado es limitado.

Tarima maciza de madera 100%

Está fabricada íntegramente en madera, contando con un grosor aproximado de dos centímetros. Existen en el mercado modelos con juntas o sin ellas, pues su montaje se hace a través del engarce de sus ranuras machihembradas y pequeñas piezas metálicas que sirven de conexión entre una lámina y otra. Su mantenimiento también se realiza a través del lijado y barnizado, operación conocida como “acuchillado”.

tarima flotante

El mantenimiento de este tipo de suelo suele realizarse por “acuchillado”

Conclusiones

Sin duda, los suelos flotantes son una opción económica, de gran belleza y de fácil mantenimiento. Tres características que, como decíamos al comienzo, convierten a este tipo de suelos en uno de los trabajos más demandados.

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